Vecinos de jóvenes electrocutados se manifestaron exigiendo justicia ante las muertes

Vecinos y familiares de los dos jóvenes fallecidos electrocutados cuando intentaban robar unas gallinas, la madrugada del martes pasado, realizaron una manifestación y quemaron cubiertas frente a la vivienda donde se produjo el siniestro, la tarde de hoy. “Queremos justicia, no era un simple foco lo que les mató, era un alambre liso electrocutado que colocaron por el tejido”, sostuvo Natalia Paiva, cuñada de las víctimas fatales.

Los manifestantes llegaron hasta el frente de la vivienda donde se produjo el siniestro, alrededor de las 17:00 horas de hoy con pancartas, bombas de estruendo, y quemaron cubiertas. No se reportaron datos de enfrentamientos, y la policía confirmó que no fue incendiada la casa, tal como señala una versión que circuló por las redes sociales.

El hecho que costó la vida a los jóvenes Gerónimo Villalba Delvalle (26) y Walter Villalba Delvalle (23), ocurrió entre la noche del lunes 31de octubre y la madrugada del martes uno de noviembre. Los cuerpos de ambas víctimas de electrocución fueron encontrados por la dueña de casa la mañana del lunes uno, tras lo cual dio reporte a la policía.

De acuerdo a los datos, ambos jóvenes eran adictos al crack, y entraron a robar gallinas de la vivienda, propiedad de Nilda Graciela Acosta Oviedo (47), ubicada en el mismo barrio donde vivían los jóvenes.

De acuerdo a familiares y vecinos de los fallecidos, ambos murieron electrocutados al hacer contacto con un tejido de alambre que protegía el gallinero, al que le habían conectado un cable con corriente eléctrica.

La propietaria de la vivienda; sin embargo, negó haber electrocutado el cerco. Dijo que sí tenía conectado por el árbol donde dormían las gallinas un porta-foco, pero negó haber electrocutado a propósito. Este portafoco habría tenido un cable pelado, el que habría provocado el fatal incidente.

La versión de que un porta-focos con un cable pelado haya provocado la muerte de dos personas; sin embargo, es poco sostenible, según afirman allegados a las víctimas, que reclaman una investigación más profunda.

La presunción que manejan es que había un cable con corriente eléctrica conectado al tejido de alambre que protegía el gallinero, y que esto fue lo que causó la muerte. La dueña de casa habría tenido suficiente tiempo para retirar el cable antes de informar a la policía de lo acontecido, afirman.

El padre de los jóvenes malogrados, Víctor Hugo Delvalleadmitió que sus hijos actuaron mal. Reconoció que eran adictos a las drogas, y que no los podía controlar. Cuestionó; sin embargo, que la dueña de casa, por evitar que le roben dos gallinas, haya colocado una trampa mortal que terminó matando a sus hijos.

Asimismo, cuestionó la falta de control de las autoridades porque “no hacen nada” ante la libre circulación de las drogas que destruyen a los jóvenes. Dijo que en el barrio existen puntos de distribución a la vista de todos, pero que no se hace nada para castigar el delito.

Informe dice que no hubo cerca electrificada

El informe pericial obrante en la unidad fiscal interviniente sostiene que no se observó que el perímetro externo de la vivienda estaba electrificado. Habla de un porta-foco instalado en el árbol adyacente a la casa, como probable causante de la electrocución. Los cuerpos de los jóvenes fueron encontrados bajo un árbol ubicado a un costado de la casa de Nilda Acosta.

La fiscal interviniente, Lorena Castelví, se fundó en el informe pericial de la policía y resolvió no imputar a la dueña de casa, atendiendo a que “no había un cerco que esté electrificado”.

El perito policial interviniente, Oscar Segovia, concluyó que el perímetro de la vivienda no estaba cercado por un tendido electrificado y eso consta en acta de intervención, refirió. ABC

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