Novo cangaço, la modalidad de asalto que aterroriza zonas rurales


El criminólogo Juan Martens explicó este viernes que la modalidad de atraco conocido en Brasil como «novo cangaço» se está instalando en Paraguay y que exige planificación, información y mucha logística para cometer robos millonarios.

Tras la detonación del Banco Regional, ubicado en la colonia Kressburgo, del distrito de Carlos Antonio López, Departamento de Itapúa, que fue asaltado por un grupo tipo comando en la madrugada de este viernes, el analista en seguridad y política Juan Martens explicó que esta modalidad de atraco se denomina en Brasil como “novo cangaço”.

Martens advirtió que este modus operandi se está instalando en Paraguay y que sus principales características son atacar bancos en pueblos alejados, cercar a la Policía Nacional, incendiar vehículos, e incluso tomar como rehén a pobladores. El asalto exige planificación, información y mucha logística.

En conversación con Última Hora, el criminólogo manifestó que “novo cangaço” hace referencia al «nuevo bandidaje rural», que es una modalidad que surgió entre el 2015 y el 2016 en el Brasil, en alusión a delincuentes que «robaban a ricos».

Una de sus características es cometer el asalto en pueblos alejados, en zonas rurales, para que la reacción de la Policía Nacional tarde en llegar. Los autores eligen bancos, financieras, transportadoras de caudales y otros sitios de distribución de dinero.

El especialista explicó que en un pueblo alejado generalmente la seguridad está a cargo de un pequeño grupo de policías. Muchas veces las casetas policiales reciben ataques a balazos, pero los delincuentes no precisamente disparan con la intención de matar, sino más bien amedrentar, con el fin de que los uniformados no reaccionen mientras dure el asalto.

Otra de las características de esta modalidad es que los delincuentes toman de rehenes a personas de la población a quienes los utilizan como «escudo humano». El analista recordó que en un caso ocurrido en Brasil, los criminales llevaron a un rehén en el techo de un vehículo mientras huían, para evitar que sean baleados inclusive desde el aire por un helicóptero que sobrevolaba el lugar.

La modalidad criminal incluye la utilización de clavos miguelitos, acorralar a civiles para que la Policía Nacional se ve incapacitada de reaccionar.

Inteligencia, información y planificación

El criminólogo aseguró que este tipo de asaltos suelen ser efectivos porque los bancos no informan con precisión el dinero que manejan y que los delincuentes reciben «información efectiva de gente de adentro».

Manifestó que los autores se nutren de inteligencia, planificación e información para elegir al pueblo adecuado en dónde perpetrar el hecho y el momento ideal en el cual hay dinero en el lugar, luego ver las vías de escape en el cual necesariamente se incluye la quema de vehículos.

Generalmente los atracadores utilizan más de cinco vehículos y están conformados por cuadrillas de 10, a veces hasta 20 personas en la logística.

«No son personas improvisadas, tienen experiencia en el rubro del atraco, manejan armas de grueso calibre, hay entre ellos explosivistas que calculan la cantidad exacta de dinamita que tienen que usar, porque tiene que haber precisión en el uso de explosivo para evitar mayor perjuicio y quemar todo el botín», explicó.

Aseguró que se está hablando de «delincuentes profesionales», que están muy bien organizados y tienen vinculación a personas con experiencia en el Brasil e inclusive que estén vinculadas al Primer Comando Capital (PCC) por las armas de grueso calibre y la dinámica que utilizan. UH

 

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