Herry Wirawan, de 36 años, había sido inicialmente condenado a cadena perpetua por este caso, que generó gran interés y controversia por los abusos sexuales en las escuelas religiosas.

Pero la fiscalía, que requirió la pena de muerte, interpuso un recurso.

“Aceptamos el recurso de la fiscalía. El acusado es condenado a la pena de muerte” indica la sentencia publicada el lunes en el sitio de la Alta Corte de Bandung, en la provincia de Java Occidental.

Indonesia ha suspendido las ejecuciones, y la última de ellas se produjo en 2016.

El caso de los abusos sexuales de Wirawan fue descubierto cuando la familia de  una de las víctimas lo denunció a la policía por violar y dejar embarazada a su hija adolescente, el año pasado.

Durante su anterior juicio, quedó determinado que el acusado violó a sus estudiantes durante un período de cinco años. Ocho de ellas quedaron embarazadas.

Indonesia cuenta con más de 25.000 pensionados islámicos que albergan a cerca de cinco millones de estudiantes que viven y estudian en sus centros.

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