Jesús de Tavarangue cumple 337 aniversario de fundación 

La Misión fue fundada el 14 de enero de 1685 por el sacerdote jesuita Jerónimo Delfin. Y elevada a la categoría de Distrito por Decreto Ley No. 1193 del 31 de agosto de 1966.
Su Templo, que quedó en etapa de construcción al ser expulsados del Paraguay los jesuitas en 1768, fue declarado por la UNESCO, en 1993 como «Patrimonio Cultural de la Humanidad». Su actual Intendente Municipal el señor Víctor Garay.


La misión jesuítica guaraní de Jesús de Tavarangüé es una de las reducciones que aún se conservan, de entre numerosos pueblos fundados por misioneros jesuitas en el marco de su tarea colonizadora en América del Sur en el siglo XVI.
El templo, que posee una estética minimalista en comparación a la Misión de Trinidad, estaba proyectado como una réplica de la Iglesia de Loyola en Italia, y como el más grande entre las misiones existentes. Posee unos incomparables arcos mistilíneos de inspiración morisca en su pórtico, detalle que lo hace completamente diferente a cualquier otra Reducción.
En el mismo frente se encuentran dos escudos pentagonales presididos por la tiara papal. Uno de ellos luce las llaves de San Pedro, indiscutible símbolo del sumo pontífice; pero el otro posee una imagen única en las Misiones, que son dos sables cruzados con sus respectivas dragonas, probablemente símbolo del ejército misionero.
Otro atractivo inigualable es la acústica perfecta en un templo que no tiene techo, fenómeno que lo puede comprobar el visitante con facilidad; pues al hablar, aquello que se pronuncia parece ampliarse.
A los costados del altar se conservan las sacristías, con unos amplios ventanales, desde donde se aprecia un inigualable paisaje que nos transporta a épocas pasadas. Al lado de la iglesia, se conserva un campanario, y en su planta baja, el edificio posee un salón techado por una cúpula que se mantiene en perfecto estado y que además tiene una envidiable acústica.
Las esculturas allí talladas se conservan en la actualidad en el nuevo templo, entre las cuales se destaca una copia exacta, y hasta más refinada, del Niño Jesús Alcalde que se encuentra en el Museo de San Ignacio Guasú.
Un punto a no perder de vista de la Misión Jesuítica Guaraní Jesús de Tavarangue es el tamaño de la plaza, que abandona totalmente el concepto renacentista de las plazas de las primeras Reducciones, como lugar de encuentro, y la convierte en el lugar de demostración del poder de la Reducción misma.
Esta misión ofrece al visitante la posibilidad de transportarse al pasado, a través del video mapping 3D que se realiza de viernes a domingo a las 18:00 h (horario de invierno) y 20:00 h (horario de verano).
Actualmente Jesús de Tavarangue cuenta con un sistema braile y un mirador que permite la conexión visual entre las misiones de Jesús y Trinidad, así como reconocer el entorno que rodea el complejo y su desnivel, con una rampa de acceso de modo a facilitar a las personas con discapacidad su utilización. Un aparcamiento de 2 plazas reservadas para personas con discapacidad, de 5,00 x 2,50 m. cada una y zona de transferencia compartida de 5,00 m. de longitud y 1,50 m. de ancho. Además de una boletería a doble altura que permita la aproximación de una persona en silla de ruedas.

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