Guerra en Ucrania: embargo de EEUU al petróleo ruso dispara precio del crudo

Las sanciones contra Moscú escalaron el martes un nuevo peldaño, cuando el presidente Joe Biden decretó un embargo sobre la importación estadounidense de petróleo y gas rusos, con la intención de “asestar otro duro golpe” al presidente ruso Vladimir Putin.

Estados Unidos prohibió la importación de petróleo ucraniano, una de las mayores armas económicas en su arsenal contra Moscú por la guerra en Ucrania, donde se espera el miércoles la apertura de nuevos corredores humanitarios para la salida de civiles que huyen de ciudades bombardeadas.

Reino Unido indicó que también cesará de importar petróleo y derivados petrolíferos rusos a fines de 2022, mientras los gigantes petroleros BP y Shell anunciaron un alto inmediato a las compras de gas y petróleo rusos. La Unión Europa, a su vez, dijo que cortaría en dos tercios sus compras de gas ruso.

Rusia aseguró que abrirá nuevas rutas en cinco ciudades ucranianas que enfrentan intensos ataques, pero Kiev acusó a Moscú de renegar de sus acuerdos de tregua al atacar el martes uno de los corredores. “Tales acciones no son más que un genocidio”, publicó en Twitter el ministerio ucraniano de Defensa. La invasión rusa generó la mayor guerra en Europa y la mayor crisis de refugiados del continente desde la Segunda Guerra Mundial, y Occidente respondió con sanciones que han impactado a la economía mundial.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, reclamó que necesita más poder aéreo para confrontar la ofensiva de Moscú. Pero Washington rechazó el martes una oferta de Polonia, un país de la OTAN, de entregar a Kiev sus aviones Mig-29 por intermedio de Estados Unidos, por temor a que agravará el conflicto con Rusia.

La invasión ordenada por Putin el 24 de febrero ha empujado hacia países vecinos a más de dos millones de ucranianos, de los 37 millones que tenía el país antes del conflicto (sin contar las zonas separatistas del este) y ha generado millones de desplazados internos.

Civiles huyen de las bombas

Ante ello, Rusia anunció una nueva tregua humanitaria para la evacuación de civiles en Ucrania por “corredores humanitarios”, a partir de las 7:00 GMT (9:00 local) de este miércoles desde la capital Kiev, el asediado puerto de Mariúpol y las ciudades de Járkov, Sumy y Chernígov.

El ministerio ruso de Defensa no aclaró si los corredores llevarían a Rusia o Bielorrusia, una condición que Ucrania rechazó en propuestas previas de evacuación. Sin embargo, algunas evacuaciones pudieron realizarse con éxito por la noche. Al menos 5.000 personas salieron de Sumy y otros pudieron abandonar Kiev, y en Mikolaiev, cerca de Odesa (sur), los coches formaron filas de varios kilómetros para huir de los combates que se acercaban, constató una periodista de la AFP.

Delante del hospital central de la ciudad, Sabrina, de 18 años, esperaba a su madre, cargada con un gato, un perro y varias bolsas. “Vamos a irnos lo más rápidamente posible. Todos los días hay bombardeos, es aterrador”, dijo. El último balance de Naciones Unidas cifra en 406 el número de civiles fallecidos por la invasión, aunque ese número es seguramente muy inferior al real. “Esta situación es realmente apocalíptica para la gente y se pone peor”, declaró Ewan Watson, portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja.

Kiev en la mira

En tanto, las tropas rusas lentamente rodean Kiev pese a la intensa resistencia de las fuerzas croatas, mientras avanzan con más celeridad en el este y norte del país. En el suburbio de Irpin, considerado como punto crítico para el avance sobre la capital, civiles huyeron entre el viento gélido y la nieve, constataron periodistas de AFP.

Las personas hicieron fila para cruzar el río Irpin en pasarelas improvisadas con láminas de metal, luego de que los ucranianos volaron el puente que lleva a la capital para evitar el avance ruso. Putin ordenó invadir Ucrania alegando querer proteger a la población rusohablante de las regiones separatistas del este, en guerra contra Kiev desde 2014.

El presidente ruso reclama la desmilitarización de Ucrania, un estatuto neutral para el país (ahora orientado hacia Occidente) y garantías de que nunca formará parte de la OTAN. El presidente ucraniano Zelenski dijo a la cadena estadounidense ABC que ya no insistirá en adherir a la OTAN y que está pronto para asumir “compromisos” sobre el estatuto de los territorios separatistas, a los que Putin reconoció su independencia antes de lanzar la invasión.

Sin embargo, hablando por videoconferencia ante los diputados ingleses, que le recibieron con una ovación, citó a Winston Churchill en 1940, durante la Segunda Guerra Mundial, y afirmó: “Lucharemos hasta el final, en el mar, en el aire”. Biden dijo que “Rusia puede seguir avanzando a un precio horrible, pero esto ya está claro: Ucrania nunca será una victoria para Putin”.

En tanto, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) anunció que perdió contacto con los sistemas que rastrean de forma remota el material nuclear en la planta de Chernóbil, en Ucrania, que en 1986 sufrió un grave accidente.

La OIEA reclamó que más de 200 funcionarios técnicos y guardas permanecen atrapados en la planta, trabajando 13 dais seguidos bajo vigilancia rusa. “Estoy muy preocupado por la situación difícil y estresante del personal en la planta nuclear de Chernóbil y el potencial riesgo para la seguridad nuclear”, declaró Rafael Grossi, director del organismo, en un comunicado.

La economía rusa acorralada

Los precios del petróleo continuaron su ascenso imparable el martes tras la prohibición en Estados Unidos de importar petróleo ruso, una decisión que también hizo subir el níquel hasta un máximo histórico y agitó las bolsas mundiales.

El precio del barril de Brent del mar del Norte para entrega en mayo cerró con alza de 3,87% en Londres a 127,98 dólares. En tanto en Nueva York el barril de West Texas Intermediate (WTI) para abril ganó 3,60% a 123,70 dólares. Los países occidentales buscan el aislamiento total de Rusia, diplomática, económica y financieramente.

Coca Cola, McDonald’s, y Starbucks, criticadas por tardar en cortar los puentes con Rusia tras la invasión a Ucrania, finalmente cedieron a la presión pública y suspendieron sus actividades el martes. Las medidas económicas tuvieron hasta ahora por blanco principal los activos y las operaciones del Banco Central (BC) y del sistema bancario ruso. El BC ruso suspendió este miércoles la venta de divisas extranjeras durante seis meses. Según la agencia de calificación financiera Fitch, Rusia está cerca de un “default inminente”.

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